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Hablemos de Liderazgo: construir para soltar

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A lo largo de mi carrera tuve la suerte de iniciar varios proyectos de cero, armando equipo, diseñando estrategia, construyendo cultura, desarrollando sistemas de gestión.

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Profesionalmente, me desempeño como directora independiente, board advisor y coach ejecutiva. Life-long learner, curiosa, lectora empedernida, amante de los deportes y el aire libre, y orgullosa madre de cuatro hijos.

Hablemos de Liderazgo: construir para soltar

A lo largo de mi carrera tuve la suerte de iniciar varios proyectos de cero, armando equipo, diseñando estrategia, construyendo cultura, desarrollando sistemas de gestión. Pero siempre, llegado el momento, aprendí a soltar. Al principio eso me generaba cierta incertidumbre e incomodidad. Después entendí que era exactamente la señal de que algo había salido bien.

El éxito del líder es volverse prescindible

Hay una paradoja en el liderazgo que pocas veces se tiene en cuenta: cuanto mejor liderás, menos imprescindible te volvés. Y eso puede asustar. Porque estamos acostumbrados a medir nuestro valor por cuánto nos necesitan, no por cuánto dejamos instalado.

Pero pensalo al revés. Si tu equipo no puede funcionar sin vos, ¿qué construiste realmente? Un equipo dependiente no es un logro de liderazgo. Es una trampa, para ellos y para vos.

El verdadero trabajo de un líder es dejar capacidades, no dependencias. Que las decisiones se tomen bien cuando no estás. Que la cultura se sostenga sin que tengas que recordarla. Que el equipo crezca más allá de lo que vos imaginaste.

El miedo a soltar

Y sin embargo, nos quedamos. Años, a veces, en lugares donde ya cumplimos nuestro ciclo. Por miedo a lo que viene después. Por la identidad que construimos ahí. Por la incomodidad de empezar de nuevo.

Lo reconozco en algunas líderes que acompaño, y lo reconocí en mí misma. Ese momento en que seguir ya no te hace crecer, pero irte da vértigo. Y entonces elegís quedarte, aunque por dentro ya sabés que tu capítulo ahí terminó.

Hacerse invisible es un acto de generosidad

Cuando un líder se hace prescindible, le está dando algo enorme a su equipo: la posibilidad de seguir creciendo. Y se está dando algo a sí mismo también: libertad. Libertad para elegir qué viene después. Para dejar una huella y empezar otra. Para no quedarse atrapado en lo que ya construyó, sino seguir construyendo.

Esa, para mí, es la forma más poderosa de entender el liderazgo. No como algo que se acumula, sino como algo que se multiplica cada vez que lo soltás.

Julieta Sullivan 

Directora Independiente & Coach Ejecutiva de Mujeres en posiciones de liderazgo 

www.julietasullivan.com



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