Obra Prima, el estudio fundado por Carolina Proto en Punta del Este, lidera la reconversión del hotel más icónico de la Península y opera en cuatro países con 55 arquitectos.
Por Esteña Press
La firma que convertirá el Hotel Enjoy en Fasano Península cumple 20 años
Obra Prima, el estudio fundado por Carolina Proto en Punta del Este, lidera la reconversión del hotel más icónico de la Península y opera en cuatro países con 55 arquitectos. Veinte años de convicciones que empezaron frente al mar.
Hay estudios de arquitectura que crecen. Y hay estudios que construyen un lenguaje. Obra Prima, la firma fundada en 2005 por Carolina Proto en Punta del Este, pertenece a la segunda categoría: veinte años después, su vocabulario —materialidad natural, elegancia sin ornamento, diálogo permanente con el territorio— es reconocible desde Lisboa hasta São Paulo sin necesidad de firma visible. Lo que comenzó como una apuesta personal frente al Río de la Plata es hoy una de las firmas de arquitectura e interiorismo más influyentes del mercado premium global.
El aniversario no llega en un momento cualquiera. Coincide con el proyecto de mayor envergadura en la historia del estudio y, posiblemente, en la historia reciente de Punta del Este: la dirección integral del Hotel Fasano Península, la reconversión del histórico Enjoy en un complejo que reunirá hotelería de lujo, residencias privadas y centro comercial de estándar internacional. Un encargo que JHSF y el grupo Fasano confiaron a Obra Prima por encima de cualquier otra firma del mundo. No fue una licitación. Fue una elección.
La relación entre Proto y JHSF —desarrolladora brasileña referente del mercado inmobiliario premium— lleva años construyéndose proyecto a proyecto, con la paciencia propia de quienes saben que la confianza no se declara: se demuestra. El primer gran hito fue la Locanda Fasano Punta del Este, un hotel donde arquitectura e interiorismo se integraron con una sutileza que rápidamente se destacó en los rankings de hotelería de lujo global. Le siguieron el Fasano Tennis Club en São Paulo, las residencias privadas en Fasano Las Piedras y un conjunto de casas en José Ignacio que consolidaron el vocabulario del estudio: piezas que pertenecen al lugar en que están implantadas, como si siempre hubieran estado ahí.
Cada uno de esos proyectos fue, en realidad, una conversación entre dos visiones que se reconocen. JHSF y Fasano construyen desde la excelencia; Obra Prima proyecta desde la misma convicción. El resultado de esa afinidad hoy tiene dos expresiones simultáneas en el mundo: el Fasano Península en Punta del Este y el Hotel Oitavos Fasano en Cascais, Portugal. Dos geografías distintas, un único estándar de calidad.
Obra Prima opera bajo una premisa que, bien pensada, es casi radical en el mercado del lujo: arquitectura e interiorismo nacen juntos desde el primer trazo. Esa integración —que en el sector suele ser la excepción— es, en el estudio de Proto, la forma de trabajo. No hay un equipo de arquitectura y otro de decoración. Hay un solo proceso creativo que abarca desde la implantación del edificio hasta la selección del último detalle interior. Es esa coherencia la que hace que los proyectos de Obra Prima no tengan costuras visibles.
El estudio cuenta hoy con 55 profesionales distribuidos en cuatro oficinas: Punta del Este —la casa madre, con 25 arquitectos—, São Paulo, Porto Alegre y Lisboa. Una estructura que creció porque la calidad habla por sí sola: en el segmento del lujo, los proyectos no se consiguen con publicidad. Se consiguen por recomendación. Y en ese mercado, Obra Prima lleva dos décadas acumulando la moneda más escasa: la confianza de los mejores clientes del mundo.
En veinte años, el estudio ejecutó obra en Uruguay, Brasil, Argentina, Portugal y Estados Unidos. Una presencia internacional que no responde a una estrategia de expansión agresiva, sino a algo más simple y más difícil: proyectos que circulan porque quienes los habitan los recomiendan. Esa es la diferencia entre una firma que crece y una firma que perdura.
«Los veinte años son el piso desde el cual construimos lo que viene.»
Una frase que, en boca de quien está a punto de transformar el horizonte físico de Punta del Este, no suena a retórica. Suena a plano. El Enjoy —ese edificio que durante décadas definió la silueta de la Península— renacerá con otro nombre, otro estándar y la firma que lleva veinte años construyendo el lenguaje del lujo desde el sur del mundo.
















