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Automasaje: un portal para la salud

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El mundo sensorial es una puerta infinita que nos ayuda a restablecernos, y a generar sensaciones de disfrute, auto-empatía, bienestar, calma.

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Automasaje: un portal para la salud

El mundo sensorial es una puerta infinita que nos ayuda a restablecernos, y a generar sensaciones de disfrute, auto-empatía, bienestar, calma. El automasaje es una técnica milenaria, y para hacerlo sencillo, aquí te explico el cómo y el para qué.

A nivel de la piel, es super importante que podamos nutrir e iluminar nuestro órgano más grande. La piel lo absorbe todo; así que es vital que podamos prestar atención a esto. En cuanto a un aspecto más emocional, cuando nos damos un automasaje estamos conectando con un tiempo de ritual para con nosotros mismos. Hacerte un automasaje es parar, ir más despacio y aplicar un aceite, una crema (o nada), con el fin de reparar, regenerar, restablecer y reconectar.

Reconocer a nuestro cuerpo, reverenciar todo lo que hace por nosotros día a día, es sumamente necesario. Cuando paramos, nos damos cariño, reconocemos a nuestro cuerpo, estamos serenando nuestro sistema nervioso, y por lo tanto estamos disolviendo estrés.

¿Cómo hacer tu automasaje diario?

Elegir un aceite o crema que te guste. Te recomiendo que sean naturales, sin agregados químicos, ni tóxicos ni perfumes. Lo que pones en tu piel va directamente al resto de tus órganos. Prefiero siempre aceite natural como sésamo o coco.

Preparar el lugar donde vas a hacer tu automasaje. Yo elijo el baño o mi dormitorio. Generalmente es antes o después del baño. Simplemente respirar, y contactar con el ritual de contacto de tus propias manos con tu piel. De pies a cabeza. Y de cabeza a pies.

Hay zonas que son especialmente necesarias de atender, y donde guardamos muchas tensiones (y memorias de dolor, angustia, bronca, que muchas veces necesitamos soltar y dejar ir conscientemente):

· Cara, mandíbula y orejas
· Pecho
· Espalda baja
· Abdomen
· Pantorrillas y pies

Este ritual puede durar dos minutos, cinco, o diez (o más). Lo importante es hacerlo cada día. A mí, que a veces me cuesta sostener la constancia, el automasaje es un ritual que nunca dejo de hacer.

Esta técnica tiene muchísimos beneficios: para nuestra autoestima, para soltar y dejar ir tensiones, bloqueos, dolores, molestias; y por lo tanto estrés acumulado en nuestra mente, cuerpo y corazón. A veces lo más simple puede llegar a ser lo más efectivo. El automasaje es también una forma de recordar nuestra soberanía. Darnos tiempo y espacio para calmarnos y volver a sentirnos bien.

Nadia Nedelchev
www.nadianedelchev.com

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