Con 47 años de trayectoria, Inés Pereda analiza la reforma fiscal, la inversión y el futuro del derecho corporativo en Uruguay.
Dra. Ines Pereda
Por Esteña Press
Inés Pereda
Socia fundadora · Estudio Pereda · Baker Tilly Network
Inés Pereda lleva 47 años ejerciendo el derecho y todavía aprende algo nuevo en cada proyecto. Fundó su estudio en 2003, lo construyó ladrillo a ladrillo desde Montevideo con la mirada siempre puesta en el Este, y hoy —con oficina propia en la Península, respaldo de la red internacional Baker Tilly y décadas de experiencia en los proyectos inmobiliarios más complejos del país— es una de las referencias del derecho corporativo e inmobiliario en Uruguay. En esta entrevista habla de la nueva reforma fiscal, del perfil del inversor que llega hoy al país, y del equipo humano que, según ella, la trasciende.
Abrieron oficina propia en Punta del Este justo cuando la inversión inmobiliaria en la zona está en uno de sus momentos más dinámicos. ¿Qué viste en el mercado para tomar esa decisión ahora?
Mirá, nosotros ya teníamos presencia en Punta del Este desde hace más de quince años, brindando servicios a importantes clientes y desarrollos inmobiliarios. Solo que lo hacíamos a través de una oficina pequeña dentro del edificio Beverly Tower, asignando recursos profesionales radicados en Montevideo. Luego de la pandemia, y en forma sostenida durante los últimos años, la demanda de servicios —tanto de clientes recurrentes como de muchísimos nuevos residentes de la zona— fue creciendo, y con ella nuestra dedicación de recursos humanos para cubrirlos. De hecho, uno de mis socios y yo hace varios años que residimos en forma permanente en Maldonado. La nueva oficina en la Península es una respuesta a ese crecimiento: nos permitirá atender más y mejor a nuestros clientes.
En 2024 el estudio se integró a la red internacional Baker Tilly. ¿Qué cambia en el día a día —para vos y para el cliente— al pasar de ser un estudio boutique independiente a formar parte de una red global?
Integrarnos a Baker Tilly nos dio proyección internacional y un gran soporte técnico, tanto para clientes nacionales o residentes que deben coordinar acciones en el exterior, como para clientes extranjeros que llegan a Uruguay o pretenden hacer negocios aquí. El día a día no cambió en lo esencial, porque más allá de la coordinación y la complementación en el análisis de temas comunes, cada firma mantiene su independencia. Nuestro estudio es y sigue siendo un estudio boutique, enfocado en brindar servicios personalizados.
Participaste en la estructuración del fideicomiso financiero de Cosmos, uno de los desarrollos inmobiliarios de mayor escala en Uruguay en los últimos años. ¿Qué le exige a un estudio jurídico un proyecto de esa magnitud que no le exige un cliente corporativo tradicional?
Fue un honor haber colaborado en la estructuración de ese proyecto, con el que seguimos vinculados como asesores de la administradora. Lo que distingue a estos grandes proyectos son las complejidades derivadas de su extensión temporal y de las vicisitudes que plantean sus diferentes etapas: formación, licitación, construcción, comercialización, administración. En lo personal, llevo más de cuarenta años trabajando en los más diversos proyectos inmobiliarios, desde los más simples hasta los más complejos. Sin embargo, al terminar cada uno —viendo muchas veces las patologías o conflictos que las relaciones contractuales conllevan— puedo afirmar que siempre aprendemos algo nuevo. El proyecto Cosmos no fue una excepción.
Desde enero de 2026 rige la Ley 20.446, que eliminó la vía corta de residencia fiscal y elevó el umbral para acceder al tax holiday. En criollo y sin perder precisión: ¿qué cambió realmente para la familia que está evaluando mudarse a Uruguay hoy, comparado con hace dos años?
Para la familia que busca radicarse en Uruguay, no fue un cambio relevante: siempre pudo y puede acceder al beneficio fiscal cumpliendo con los requisitos de permanencia o de constitución del centro vital principal en Uruguay. El cambio relevante es para el inversor individual que, en general, no tiene interés en radicarse efectivamente. Para ese perfil, el acceso al tax holiday es ahora más selectivo.
¿A qué perfil de inversor le cierra más hoy: al que puede poner los USD 2 millones en inmuebles, o al que prefiere cumplir los 183 días de presencia física sin inversión? ¿Qué le recomendás a cada uno?
Siguiendo lo que decía antes: cuando una familia tiene interés en una radicación efectiva, no caben dudas de que el plazo de residencia es el procedimiento más simple y natural. Para quienes aspiran a obtener la residencia fiscal manteniendo su centro vital en otro país, la opción es la inversión, que a partir de este año implica un compromiso económico más significativo.
LA PERSONA DETRÁS DEL ESTUDIO
Empezaste sola, a fines de 2003. ¿Qué recordás de esa primera decisión de independizarte? ¿Hubo un momento concreto en que pensaste “esto va a funcionar”?
Por entonces, mi decisión de salir de una estructura —un estudio en el que estuve más de veinte años— ya estaba vinculada, de algún modo, a mi interés en centrar el ejercicio profesional en Punta del Este. Luego, la práctica y la enorme demanda de servicios que crecía en forma permanente me mantuvieron durante un tiempo centrada en Montevideo, donde año tras año fui incorporando colaboradores, procurando siempre la especialización por áreas. Sin perjuicio de ello, nunca perdí el foco en la importancia de Maldonado como motor de desarrollo, apostando desde entonces al crecimiento de la firma con especial énfasis en este mercado.
¿Hay algún lugar de la zona al que volvés siempre, fuera de la oficina? ¿Qué te trajo a elegir Punta del Este como parte de tu vida y no solo como plaza de negocios?
Sí. Hace más de treinta años, con mi esposo compramos una chacra en la zona de Punta Negra, pensando en crear un lugar natural para vivir en forma autosustentable cuando fuéramos grandes. Con los años, y especialmente a partir de la pandemia, cumplimos ese sueño: vivimos en forma casi permanente allí, rodeados de naturaleza, a veinte minutos de Punta del Este.
MIRADA Y FUTURO
¿Qué tipo de consultas o estructuras societarias están creciendo más entre tus clientes últimamente? ¿Y puntualmente en el Este?
Te mentiría si te dijera que hay una estructura en particular que tenga mayor relevancia que las demás. Si bien históricamente nuestro estudio —y yo en particular— ha estado muy vinculado al mundo del real estate, eso no obsta a que tenemos clientes y brindamos servicios en las más diversas áreas: tecnología, energía, retail, logística. Otra área de gran crecimiento, especialmente desde que incrementamos nuestra presencia en Maldonado, son los servicios vinculados al derecho laboral y los litigios en general.
Si una familia con patrimonio importante te pidiera un solo consejo antes de instalarse en Uruguay después de esta reforma, ¿cuál sería, sin vueltas?
Tu pregunta es muy amplia y la respuesta depende de la situación y el propósito de cada familia. En general, le diría que confíe en nuestras instituciones, que confíe en nuestro sistema que, con sus defectos y a pesar de su lentitud y burocracia, ofrece seguridad jurídica.
Después de más de 40 años de trayectoria, si tuvieras que elegir una decisión profesional de la que estés especialmente orgullosa —no necesariamente desde el punto de vista económico, sino la más significativa para vos— ¿cuál sería?
Tengo ya 47 años de ejercicio profesional. No es fácil elegir una sola cosa; hubo en tantos años momentos de cal y de arena. Pero si pienso en lo que me genera verdadero orgullo, es haber construido un grupo humano excepcional que comparte mis valores, que me acompaña y que me trascenderá, continuando mi pasión por brindar un trabajo comprometido y cercano, procurando siempre, con honestidad, el mejor consejo y la solución más adecuada para cada uno.
¿Hacia dónde imaginás al Estudio Pereda dentro de cinco años? ¿Punta del Este termina siendo el centro de gravedad, o sigue siendo Montevideo?
La formación del equipo y los valores que constato en él me llevan a pensar que Estudio Pereda seguirá creciendo acompasando el crecimiento del país y de Maldonado en particular. Nuestro principal marketing son nuestros clientes: son ellos, en general, quienes nos referencian nuevos clientes. Respecto a cuál será el centro de gravedad futuro, todavía no lo sé. Hoy nuestra principal estructura y recursos están en Montevideo, pero tal vez eso cambie. De todos modos, en el mundo de hoy las comunicaciones nos permiten estar siempre cerca.
















