Mi vínculo con este lugar viene de mucho antes de Agreste. En 2010 yo y mi padre, Ricardo Silveira, nos enamoramos de este cerro y quisimos comprar esta tierra
Por Esteña Press
Agreste Punta Negra consolida su pre-lanzamiento con una respuesta extraordinaria
Habitamos la naturaleza de forma automática
Carlos, como socio de Agreste y fundador de RCS Australis, ¿cómo describirías tu vínculo con el proyecto y qué significa para vos formar parte de este desarrollo?
Mi vínculo con este lugar viene de mucho antes de Agreste. En 2010 yo y mi padre, Ricardo Silveira, nos enamoramos de este cerro y quisimos comprar esta tierra, pero en ese momento la operación no pudo concretarse. Muchos años después, en 2024, un corredor inmobiliario amigo en común nos presentó a Juan Bouza, que ya había adquirido el predio. Conectamos de inmediato, entendimos que compartíamos una sensibilidad muy parecida respecto al paisaje y a la forma de desarrollarlo, y así empezamos a imaginar juntos lo que hoy es Agreste. Para mí, formar parte del proyecto tiene algo muy especial, porque no es solo una oportunidad de desarrollo: es, de algún modo, volver a encontrarme con un lugar que me había marcado muchos años antes.
Con una trayectoria muy sólida en el sector, ¿cómo influye esa experiencia en tu mirada sobre Agreste?
He desarollado más de 1.500 lotes en proyectos muy distintos en escala y perfil a lo largo de mi trayectoria, y eso me dio experiencia para entender qué busca realmente el comprador y qué hace que un proyecto valore en el tiempo. En Brasil, por ejemplo, desarrollamos Cidade Alta, un barrio planeado de 1.5 millones de metros cuadrados, el más grande de Rio Grande do Sul. Otros proyectos nuestros destacados: Costero (ganador del principal premio del mercado inmobiliario de Brasil) y Verano, dos barrios privados en Praia do Cassino, Portezuelo Condominio Club, Reserva Barlavento y otros. Esa experiencia hoy me da una mirada muy clara para identificar cuándo un proyecto tiene algo realmente singular, y eso es justamente lo que veo en Agreste.
Desde lo comercial, ¿cómo evaluás la respuesta que ha tenido el proyecto hasta ahora?
La respuesta ha sido extraordinaria. En los primeros 4 meses de pre-lanzamiento, Agreste ya colocó un 30% del proyecto, y eso confirma que la propuesta conectó muy rápido con el público correcto.
¿Qué perfil de comprador está conectando más naturalmente con el proyecto y qué encuentra en Agreste?
Agreste está conectando con personas y familias que valoran una forma distinta de vivir. Son compradores que sienten afinidad con la idea de respetar el entorno, vivir con más privacidad, alejarse del ruido sin perder conexión con lo esencial, y elegir un lugar donde el paisaje forme parte real de la vida cotidiana. Más que comprar un lote, están buscando coherencia entre lo que valoran y el lugar donde quieren proyectarse.
¿De dónde provienen principalmente esos compradores? ¿Ves mayor interés desde Uruguay, Brasil, Argentina u otros mercados?
La mitad de los compradores hasta ahora son uruguayos, y eso ha sido una señal muy valiosa de cómo el proyecto fue comprendido localmente desde el inicio. A nivel internacional, Brasil está mostrando un entusiasmo enorme por Agreste, y también estamos viendo interés desde Argentina, USA y Europa, hasta ahora con compradores de España y Suiza.
¿Cuáles son los atributos de Agreste que los clientes más valoran al momento de tomar una decisión?
Valoran mucho la singularidad del lugar. No existe en Uruguay otro emprendimiento con la geografía de Agreste: las alturas, las visuales abiertas al mar y a los cerros, el monte nativo y esa sensación de amplitud tan poco frecuente. Cuando uno recorre el predio entiende que hay un verdadero diamante, y eso se siente muy fuerte en la decisión de compra. Claramente quienes ya eligieron Agreste están buscando algo más que tierra. Están eligiendo una forma de vivir y de proyectarse a futuro en un entorno que combina naturaleza, privacidad y valor patrimonial.
Agreste tiene una propuesta particular dentro del mercado. ¿En qué la diferencia frente a otros desarrollos de la costa?
Bueno, un poco todo lo que te explicaba en la pregunta anterior, esos son fuerte diferenciales. Pero además, Agreste tiene una propuesta muy coherente: lotes amplios, privacidad real, una escala pensada para pocas familias y una idea de lujo más silenciosa, más sensible y más conectada con la naturaleza. No compite desde la masividad ni desde la ostentación, sino desde una experiencia mucho más auténtica y difícil de replicar.
Desde lo comercial, ¿cómo influye el respaldo de Bouza, junto con RCS Australis e INVERGROUP, en la confianza que transmite el proyecto?
Influye muchísimo. Bouza aporta una identidad muy fuerte y una sensibilidad especial por el paisaje, los detalles y la calidad, mientras que nosotros de RCS Australis e INVERGROUP suman experiencia concreta en desarrollo y ejecución. Percibo que esa combinación le da al comprador mucha tranquilidad.
En esta etapa inicial, ¿qué señales te hacen pensar que Agreste tiene una proyección fuerte de valorización en el tiempo?
La principal señal es la calidad del producto y la velocidad con la que fue comprendido por el comprador correcto. Cuando un proyecto tiene identidad, una ubicación singular, respaldo sólido y demanda temprana, hay fundamentos claros para pensar en una valorización sostenida. Ademas, es irreplicable por su geografia unica.
Para alguien que está conociendo Agreste por primera vez, ¿por qué este podría ser un momento especialmente interesante para entrar al proyecto?
Porque sigue siendo una etapa muy temprana dentro de la vida del proyecto. Entrar hoy permite hacerlo en un momento de construcción de valor y ser parte de una propuesta que ya mostró una respuesta muy fuerte del público adecuado.
Carlos Eduardo Silvera/ Socio director Agreste Punta Negra/ Founder RCS Australis

















