Economía

No es la inflación, es el crecimiento: por eso suben las tasas de interés y complican todo

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Los mercados internacionales atravesaron un combo que no se ve todos los días: tres bancos centrales subiendo tasas casi en simultáneo, los rendimientos de los bonos de EE.UU.

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No es la inflación, es el crecimiento

Por eso suben las tasas de interés y complican todo

Desde la nota anterior, los mercados internacionales atravesaron un combo que no se ve todos los días: tres bancos centrales subiendo tasas casi en simultáneo, los rendimientos de los bonos de EE.UU. tocando máximos desde 2007 (previo a Lehman) y un rally bursátil apalancado en la inteligencia artificial que sigue haciendo historia, aunque cada vez lo sostienen menos papeles. De fondo sigue la guerra en Medio Oriente: Trump dijo que recién terminaría después de las elecciones de medio término, aunque para mí debería terminar antes si busca una elección decente. 

Repasemos el tablero.

El centro de la escena estuvo en las tasas. El Banco de Japón subió su tasa de referencia a 1,25% el 18 de septiembre de 2026 (el nivel más alto desde 1995) en una votación dividida 7 a 2, presionado por una inflación núcleo de 1,7%-1,8% y por un yen que venía de tocar mínimos de 40 años contra el dólar. La Reserva Federal subió su tasa a un rango de 3,75%-4,00% el 16 de septiembre de 2026, con Kevin Warsh reconociendo que la inflación «no mejoró de manera significativa» y sigue por encima del objetivo después de cinco años. Dieciséis de dieciocho funcionarios de la Fed ven al menos una suba más antes de fin de año, aunque para 2027 las proyecciones se dividen fuerte entre bajas y subas. En ese contexto, la 10Y de EE.UU. llegó a su nivel más alto desde 2007, justo antes de la crisis de Lehman Brothers.

Lo interesante es que este movimiento no es principalmente una historia de inflación. En lo que va de 2026, la 10Y nominal subió 91 puntos básicos, pero la 10Y real subió 80 (en el tramo de 30 años, +54 pb nominales contra +50 pb reales). Es decir, el mercado no está repriceando expectativas de inflación, sino exigiendo un rendimiento real mucho más alto, probablemente por una combinación de mayor crecimiento esperado y una prima de riesgo de largo plazo cada vez más exigente (deterioro fiscal, mayor oferta de duration, incertidumbre sistémica). Los PMI publicados, sumados a tasas reales en alza, sugieren que el mercado sigue incorporando un escenario de crecimiento robusto, con el shock de la inteligencia artificial (más capex, más productividad esperada) como posible explicación estructural de una tasa real de equilibrio más alta.

En la renta variable, la historia fue de dos velocidades. El S&P 500 acumuló 27 récords históricos en lo que va de 2026 hasta fines de agosto, en gran medida de la mano de los semiconductores: el índice Philadelphia Semiconductor subió 39% en una racha de 16 ruedas consecutivas al alza, la más larga desde que hay registro (1994). Y, contra la intuición, no fue Nvidia la que más subió: Intel saltó más de 12% en una sola rueda hasta sus niveles más altos desde 2000 (con Broadcom, AMD, Qualcomm y Micron también en alza de doble y triple dígito), impulsados por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial «agéntica», que exige más poder de procesamiento (CPU) del que requerían las aplicaciones anteriores de IA generativa. Nvidia también reportó resultados muy por encima de lo esperado (ingresos por encima de los USD 93.000-95.000 millones proyectados) y pedidos multimillonarios de Microsoft, Google, Amazon y Meta para sus nuevos chips Blackwell, pero el liderazgo de la suba fue mucho más amplio que en rallies anteriores. Aun así, el índice general esconde una concentración cada vez mayor: apenas 30%-31% de las acciones del Nasdaq cotizan por encima de su media móvil de 50 días, señal de que son relativamente pocos papeles los que sostienen el rally. Esa fragilidad quedó expuesta cuando la combinación de tasas al alza y el vencimiento trimestral de opciones y futuros por unos USD 7 billones (el mayor «triple witching» de 2026) generó una toma de ganancias que sacó a los índices de sus máximos.

En el plano corporativo y político, tres noticias resumen el humor del período. Warren Buffett dejó la presidencia del directorio de Berkshire Hathaway el 18 de septiembre de 2026 después de 56 años al mando (queda como presidente emérito, con su hijo Howard al frente del directorio y Greg Abel ya consolidado como CEO). McDonald’s usó su Investor Day para intentar convencer al mercado de que la debilidad reciente de ventas en Estados Unidos es transitoria. Y en Washington, Donald Trump y Xi Jinping se reunieron a fines de septiembre de 2026 para intentar estirar la frágil tregua comercial (que vence en noviembre) sin resolver de fondo la competencia estratégica entre ambas potencias, en una agenda que incluyó tierras raras, soja, aviones y hasta un canal de diálogo sobre inteligencia artificial.

En Europa, mientras tanto, la ultraderechista Alternativa para Alemania sumó su segunda victoria estatal consecutiva y ya se propone desplazar a la CDU de Friedrich Merz como la principal fuerza conservadora del país, una señal más de que el malestar económico sigue reconfigurando el mapa político del continente.

La foto que deja desde la nota anterior es la de un mercado que sigue amigable con el riesgo (récords en Wall Street, apetito por deuda corporativa) pero que empieza a pagar tasas reales cada vez más altas, ya sea por mayor crecimiento esperado, por el costo fiscal de sostenerlo, o por ambas cosas a la vez. Y las tasas altas no son gratis: encarecen el fondeo de los bancos (con el riesgo de que eso derive en una crisis bancaria) y se trasladan al costo de las hipotecas, presionando al mercado inmobiliario como ocurrió en la crisis de 2008. 

Con tres bancos centrales subiendo tasas y los rendimientos largos en máximos de casi dos décadas, la pregunta para lo que viene es simple: ¿cuánto de esta suba de tasas puede convivir con múltiplos de acciones en récord antes de que empiece a pasar factura?

No se olviden de escribirme a oraculodeleste@gmail.com con preguntas y comentarios. En general gran parte de la nota está hecha en base a sus consultas. Hasta la próxima.

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