Cuento Nro 12: ¿Qué te dijo el Doctor?. Dr. Martin Lombardero. Autor del libro “El Corazon es Consciente” Editorial Planeta.
Por Esteña Press
Cuento Cortos para la Toma de Consciencia nro 12
¿Qué te dijo el Doctor?
Dr. Martín Lombardero
_” Permiso Doctor, buen día. Mi mujer me envió para hacerme un chequeo preventivo. Ella me sacó el turno. Me dijo que si no venía me hacía dormir en el living ¡Así que acá estoy! Yo la verdad que a mis 58 años…me siento muy bien”.
_ “Adelante Omar. Siéntese. Suele suceder, que son las mujeres, con su gran instinto protector, las que envian a los varones al control con el cardiólogo. Su instinto de protección es ancestral, inevitable, e imprescindible para nuestra especie. Además, su intuición es mucho mejor que la nuestra. Y sepa que, por varias razones, viven más que nosotros. Así que bienvenido a su control de salud y agradézcale a su mujer. Se han salvado vidas en este tipo de chequeos”.
Omar tiene una “panza” visible y elocuente. Me confiesa que es amante de la cerveza, el buen vino y el asado con sus amigos. Nada que no le escape al homo sapiens modelo siglo XXI. Los registros de presión arterial están en el límite. Mientras le indico un laboratorio, nuestra enfermera, le mide el Indice Cintura Cadera (ICC) y el índice de masa corporal (IMC), dos medidas muy sencillas de hacer que miden obesidad. El ICC evalúa la distribución de grasa en la “panza”, y los hace midiendo el perímetro abdominal, es decir, mide la “obesidad abdominal”; mientras que el IMC mide la distribución de grasa en todo el cuerpo, en este caso evalúa la “obesidad general” (sobrepeso). A mayor perímetro de la panza, mayor será la grasa visceral que ahí se aloja que termina siendo un tejido tóxico, inflamatorio, y relacionado con insulino resistencia, diabetes tipo 2, mayor mortalidad cardiovascular, inclusive con mayor riesgo cardiovascular que la obesidad general. Por lo tanto, la panza “cervecera” enferma aún más.
Un reciente estudio presentado en el Congreso de la Sociedad de Radiología de Norte América (RSNA), evaluó 2274 adultos de la ciudad de Hamburgo (Alemania) entre 46 y 78 años. A todos les midieron el ICC y el IMC y les hicieron resonancia cardíaca. El 69% de varones y 56% de mujeres tenían sobrepeso según el IMC (obesidad general). Pero según el ICC, el 91% de varones y el 64% de mujeres, ¡tenían “panza” cervecera!, que se correlacionó con un corazón con paredes más gruesas y una cavidad más chica de los ventrículos. Esto, en términos científicos, se llama remodelamiento concéntrico de los ventrículos. En cambio, los que tenían sobrepeso medido por IMC, tenían aumento de las cavidades ventriculares, llamado remodelamiento excéntrico. Ahí vemos diferente comportamiento del corazón según donde se aloje la grasa. Ya el Dr. Richard Devereux, demostraba en la década de los 80, que el remodelamiento concéntrico del Ventriculo Izquierdo agregaba mayor mortalidad. Es decir, la mayoría de los varones tienen mayor perímetro abdominal, que se traduce en alteraciones geométricas adversas del corazón y está relacionado con enfermedades del cardiometabolismo. Y les va peor”.
Luego de explicarle con detalle me pregunta: _” ¿Y cómo se mide el Indice Cintura Cadera?””
_ “¡Muy fácil! Largando suavemente el aire y sin mover ni contraer la panza, con centímetro común, sin elástico, se mide el menor perímetro de la cintura (generalmente altura ombligo) y luego el mayor perímetro de la cadera (a nivel de la región glútea más prominente). Se dividen los centímetros de la cintura sobre los centímetros de la cadera, y si es > de 0.9 en varones y > de 0.80 en mujeres sugiere “panza” con obesidad abdominal, osea con toxicidad que lleva a la inflamación del cuerpo. Cuando es > de 1 en varones y > de 0,85 en mujeres ya hay riesgo cardiovascular alto, incluye mayor riesgo de ACV y de enfermedad coronaria”
_ “Doctor… a ver si entendí. Tengo más de 1, así que estoy en riesgo. Y si las mujeres viven más que el hombre, y los que tenemos panza vivimos menos… ¡voy a dejar sola a mi mujer antes de tiempo!
_Ja! Ok Omar, pero hablamos de probabilidades, nunca de certezas.
Omar se fue pensando… Al llegar a su casa, escuchó la voz preocupada de su mujer que le dijo:
_”Y… ¿Que te dijo el doctor???
_” Que si no me cuido vas a vivir más que yo. Pero nunca voy a permitir que otro ocupe mi lugar en la cama, así que mejor me empiezo a cuidar”.
_”Quedate tranquilo amor! ¡A nadie más voy a aguantar roncando a mi lado! A si que si vos te vas antes… ¡la cama es mía!”
Delicias de la vida conyugal.
Dr. Martin Lombardero.
Autor del libro “El Corazon es Consciente” Editorial Planeta.

















