La mesa donde se define el mañana. El segundo ciclo del Foro Esteña se realizó en el entorno privilegiado de CieloMar, en Playa Vik.
Por Esteña Press
Un nuevo espacio de diálogo empresarial en Maldonado
Segundo Foro Esteña: cuando el crecimiento se piensa en comunidad
El segundo ciclo del Foro Esteña se realizó en el entorno privilegiado de CieloMar, en Playa Vik, y volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones más sensibles —y necesarias— para el presente y el futuro de Maldonado: cómo sostener el crecimiento económico, la inversión y la atracción de talento sin resignar identidad, tiempo y calidad de vida. Convocado por Esteña Press, con el apoyo de la Cámara Empresarial de Maldonado y la mediación de María Inés Machiñena, el encuentro reunió a referentes del empresariado, el desarrollo inmobiliario, el turismo, la cultura y el pensamiento estratégico, consolidando al Foro Esteña como un espacio de diálogo estable y con vocación de largo plazo.
Con Estudio Rodríguez, Punta Shopping y Vik Retreats como main sponsors, el segundo Foro reafirmó un formato que combina conversación en profundidad, mirada empresarial y reflexión colectiva. El lugar elegido no fue casual: la arquitectura integrada al paisaje, el horizonte abierto y el ritmo pausado del entorno funcionaron como una extensión simbólica de uno de los grandes ejes del encuentro: el valor del tiempo como activo diferencial del Este.
La apertura conceptual estuvo a cargo de Leandro Maifredini, fundador de Fundación Philosophia, quien llevó la conversación hacia un plano más introspectivo. “La esencia uruguaya de respeto por la naturaleza y por recibir nuevos habitantes de distintas partes del mundo fue lo que me llevó a abrir la fundación en Punta del Este”, explicó. Desde allí, propuso una reflexión clave: entender qué es lo que enamora del destino para evitar que el crecimiento erosione sus atributos más valiosos. “Hay que anclar cuestiones básicas como el respeto por la naturaleza, la cercanía, el manejo del tiempo, el bienestar y una forma simple de vivir”.
Maifredini presentó además Global Eco Communities, un proyecto diseñado por la fundación que propone comunidades globales pensadas desde la energía del lugar y de las personas, estructuradas en tres verticales: educación, recreación y producción. Philosophia, definida como un think tank, trabaja colaborativamente en la transformación positiva del ser humano desde una perspectiva energética, promoviendo una reeducación en bienestar y libertad como base para un mundo más equilibrado.
La dimensión histórica y empresarial llegó de la mano de Gustavo Mochon, CEO de Grupo Solanas, quien compartió la génesis de uno de los desarrollos más emblemáticos de Punta Ballena. La historia comenzó casi por azar, cuando su padre adquirió una tierra que muchos consideraban lejana e improductiva. “Vio un bosque fenomenal y la compró sin saber exactamente qué iba a hacer”, recordó. Aquella tierra, sujeta a un acuerdo con el Estado que dio origen al Parque Lussich, fue el punto de partida de un sueño sostenido con visión y perseverancia.
Mochon repasó la evolución de Solanas: del loteo original al tiempo compartido —una idea innovadora para su época— y luego al desarrollo inmobiliario y la propiedad horizontal. Hoy el grupo avanza con nuevos proyectos, como un centro comercial donde se instalará Tienda Inglesa con más de 3.000 m², la posible llegada de un colegio y una zona que crece a ritmo sostenido. A esto se suma la Fundación Solanas, creada hace dos años para ordenar la acción social del grupo y desarrollar iniciativas como traer escuelas del interior para que niños y niñas conozcan el mar. “Soy argentino, pero me siento uruguayo”, afirmó, sintetizando un fenómeno cada vez más visible en el departamento.
En ese recorrido, el deporte aparece como una herramienta estratégica de integración, comunidad y proyección internacional. El Solanas Sport Center, concebido como un complejo de escala regional, será cede de los Juegos Macabeos Panamericanos en diciembre de 2027, un evento que podría convocar a más de 5.000 deportistas de todo el continente.
La conversación tomó un tono más estructural con la intervención de Rolando Rozemblum, empresario con trayectoria regional, quien aportó una mirada crítica sobre el potencial y las deudas del desarrollo local. Tras más de tres décadas viviendo en Brasil, regresó a Uruguay con la convicción de impulsar negocios con impacto social. Desde Casa Valor Constructora hasta proyectos de vivienda social y el International College, su foco estuvo puesto en responder a una realidad laboral marcada por la estacionalidad. “Creamos productos que permitieran acceder a crédito a personas que el sistema tradicional dejaba afuera, y eso generó un impacto enorme”, señaló.
Rozemblum puso números sobre la mesa para dimensionar el potencial internacional del destino. “Solo el 0,02% de los turistas estadounidenses llega a Punta del Este. Si ese número creciera al 1%, no daríamos abasto”, afirmó. También planteó una autocrítica al sector privado: la falta de una visión gremial unificada que permita dialogar con el Estado de manera más estratégica. “La marca Punta del Este trasciende a Uruguay. Pensamos mucho en singular y poco en colectivo, y eso es un debe”, sostuvo.
La mirada sobre eventos, turismo y desestacionalización estuvo a cargo de Alejandro Abulafia, gerente del Centro de Convenciones de Punta del Este, que se encamina a cumplir diez años. El balance es contundente: más de 220.000 personas pasaron por el centro entre 2016 y 2023, generando un impacto económico superior a los 100 millones de dólares, frente a una inversión inicial de 30 millones. “Los congresos rotan destinos, por eso hay que competir y cooperar al mismo tiempo”, explicó, destacando además los beneficios fiscales de los eventos internacionales.
Abulafia subrayó un dato clave: más del 40% de quienes llegan por un congreso vuelven al destino, confirmando el efecto multiplicador del turismo de eventos. Comparó además a Punta del Este con ciudades como Gramado, que apostaron estratégicamente a festividades, parques temáticos y congresos. “El turismo emplea más gente que la construcción, especialmente mujeres y jóvenes. No es un gasto: es una inversión estratégica”, sostuvo, abriendo también una reflexión sobre los costos del crecimiento y la necesidad de mejorar conectividad y agilidad.
El cierre estuvo a cargo de Alejandro Ginevra, CEO de GNV Group, quien relató cómo identificó una oportunidad concreta: la falta de hoteles. Así nació el modelo híbrido de SLS Hotel & Residences, que combina residencias con servicios hoteleros. “Las ciudades más lindas están habitadas por buena arquitectura”, afirmó, subrayando la responsabilidad que implica desarrollar ciudad.
Ginevra introdujo una de las ideas más resonantes del encuentro: el verdadero lujo de Punta del Este es el tiempo. “Acá todo queda a quince minutos. Cuando hablamos de lujo, hablamos de tiempo”, dijo. Señaló además un cambio en el perfil del inversor —cada vez más extranjero— y relató la visita de un grupo de estadounidenses interesados en radicarse bajo la consigna “Uruguay, plan B”. Su mensaje fue claro: el crecimiento exige un Estado más ágil. “No se puede tardar tres años en otorgar un permiso de construcción. Hay que modernizarse”.
El segundo Foro Esteña dejó una conclusión compartida: Maldonado ya está creciendo. El desafío no es acelerar, sino ordenar, coordinar y decidir qué se está dispuesto a preservar en el proceso. Con este ciclo, Esteña Press reafirmó su rol como espacio de conversación estratégica, donde el futuro del Este no se declama: se discute con datos, visión y responsabilidad colectiva.
El encuentro completo puede verse en youtube.com/@FOROESTENA y más contenidos en www.estenapress.com.
















