Mientras que en la región la mayor novedad vial suele ser una rotonda mal pintada, en ciudades como San Francisco, Phoenix, Los Ángeles o Shanghái ya circulan cientos de autos sin nadie al volante.
Por Martin Canabal
¿Y si tu próximo taxi no tiene chofer?
El futuro autónomo ya empezó (sí, aunque acá parezca ciencia ficción)
Mientras que en la región la mayor novedad vial suele ser una rotonda mal pintada, en ciudades como San Francisco, Phoenix, Los Ángeles o Shanghái ya circulan cientos de autos sin nadie al volante.
Las dos empresas que hoy marcan el ritmo son Tesla y Waymo, cada una con un enfoque radicalmente distinto para llegar al mismo objetivo: flotas de robotaxis que funcionan como un Uber… pero sin choferes dentro.
Entre los beneficios están la menor congestión, el uso más racional del espacio urbano, accesibilidad para quienes no pueden manejar y un costo por kilómetro mucho más bajo. Pero el beneficio estrella es la seguridad: en Latinoamérica mueren más de 130.000 personas al año en siniestros viales (PAHO 2024-2025). Los autos con FSD de Tesla promedian un choque cada 8-10 millones de kilómetros, frente a uno cada 1,5 millones en conducción humana promedio en EE.UU. El potencial de mejora es enorme.
Tesla y su apuesta total por la visión artificial
Tesla eligió el camino más polémico: solo cámaras y una red neuronal gigante que aprende de millones de autos reales. En 2025 su FSD ya no es una promesa: maneja intersecciones complejas, anticipa maniobras y toma decisiones muy humanas.
A esto se suma el Cybercab, el primer vehículo diseñado desde cero como robotaxi: compacto, sin volante ni pedales, con producción que arranca en abril de 2026.
La gran ventaja de Tesla: ya tiene millones de autos en la calle que, con un simple update, podrían convertirse en robotaxis.
Tesla Robotaxi: lanzamiento y expansión
En junio de 2025 Tesla lanzó su servicio Robotaxi en Austin: viajes pagos en Model Y con tarifa fija de USD 4.20 (sí, el meme y atenti al mapa de servicio en Austin!). En pocos meses el área se multiplicó por cuatro y ya hay lista de espera en San Francisco. En noviembre de 2025 los autos aún circulan con un monitor de seguridad a bordo (no hay rides públicos sin nadie dentro del vehículo, a diferencia de Waymo), pero Tesla planea eliminarlo antes de fin de año. Cuando lo consiga, cualquier Tesla existente podrá sumarse a la flota.
Waymo: el enfoque técnico y meticuloso que ya funciona hoy
Waymo es lo opuesto: cámaras + radar + LIDAR + mapas 3D hiperprecisos. El resultado es menos “humano” que Tesla, pero extremadamente confiable en sus zonas operativas.
Hoy cualquiera en Phoenix, San Francisco, Los Ángeles o Austin puede pedir un robotaxi desde la app de Waymo o Uber y viajar sin conductor humano. Waymo ya superó los 100 millones de kilómetros autónomos reales y lleva más de 25 millones de viajes pagados sin nadie al volante, operando todos los días sin que sea noticia.
¿Y cuándo llega esto a la región?
Para ver un robotaxi legal en nuestras calles todavía faltan:
- infraestructura vial en mejores condiciones
- regulación específica para vehículos sin conductor
- infraestructura digital robusta
- un modelo económico que justifique la flota
Pero no partimos de cero: ya hay pruebas Level 4 en Brasil (shuttles autónomos en minas de Vale), Chile (aeropuertos y campus) y Colombia (parques industriales). Son entornos controlados, pero la autonomía ya aterrizó en Latinoamérica.
La región tiene ventajas: ciudades relativamente ordenadas, buena conectividad urbana y escala perfecta para pilotos. La tecnología se mueve rápido; no sería raro ver los primeros robotaxis urbanos antes de 2030.
El trabajo no desaparece: muta
Detrás de cada robotaxi hay limpieza, mantenimiento, monitoreo remoto, desarrollo de software y logística. Los empleos no se eliminan, se transforman (como pasó con los ascensores automáticos).
Hoy ya vivimos en un mundo semi-autónomo
Aunque no lo notemos, muchos ya usamos autonomía todos los días: asistencia de carril, frenado automático, estacionamiento autónomo… y sistemas como Openpilot, que con un dispositivo de USD 999 convierte casi cualquier auto compatible en un Level 2+ sorprendentemente capaz: mantiene el carril en curvas fuertes, regula velocidad y distancia, cambia de carril con el intermitente y sigue rutas completas tomando salidas e intersecciones, todo con solo cámaras e IA. Básicamente: FSD de Tesla, pero para tu Corolla o Civic.
El salto al robotaxi no llega de golpe: se construye en capas.
Un futuro que viene manejando a velocidad de crucero
En los próximos años veremos más ciudades con robotaxis cada vez más naturales.
Y aunque la región todavía esté unos pasos atrás, la tendencia es clarísima: el volante empieza a ser opcional.
La verdadera pregunta ya no es si llegará… sino cuándo.

















