Ya estamos en diciembre, ese mes intenso, donde los calendarios explotan, los equipos están agotados y tenemos esa sensación de que el año se nos fue volando
Por Julieta Sullivan
Hablemos de Liderazgo
Cerrar el año celebrando lo logrado
Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra serie «Hablemos de liderazgo». Ya estamos en diciembre, ese mes intenso, donde los calendarios explotan, los equipos están agotados —y nosotros también— y tenemos esa sensación de que el año se nos fue volando. Pero justamente por eso, diciembre puede ser el mejor momento para frenar la pelota un minuto, mirar para atrás y reconectar con todo lo que pasamos.
En las empresas somos expertos en medir resultados: scorecards, KPIs, reportes, evaluaciones de desempeño. Pero rara vez aplicamos la misma disciplina para revisar nuestro propio recorrido, el personal. Celebramos los logros de los proyectos, sí, pero en lo nuestro tendemos a ver solo lo que falta, lo que no llegamos a hacer.
A las ejecutivas que acompaño siempre les propongo lo mismo: antes de cerrar el año, paren un segundo. Miren los objetivos que se pusieron a principios de año. Pero no desde la vara alta ni desde el «debería haber», sino desde un lugar de compasión y orgullo. Porque aunque no todo salió como queríamos, siempre hay algo que creció, algo que aprendimos, algo que se movió. Es cuestión de mirar el medio vaso lleno.
Nos pasa a muchos: sentimos que nunca llegamos, que la lista de pendientes es infinita. Pero cuando nos tomamos el trabajo de mirar la película entera —no solo el último capítulo— aparecen un montón de logros callados, de aprendizajes, de pequeñas victorias que merecen su reconocimiento.
Como líderes, también nos toca generar ese espacio en nuestros equipos. Diciembre no puede ser solo el mes del cierre de números. También tiene que ser el momento de reconocer, agradecer y celebrar juntos. Una cultura que celebra es una cultura viva, que se recarga de energía y arranca el año que viene con ganas y con sentido.
Mi invitación es esta: antes de salir corriendo hacia los objetivos del año próximo, frenemos. Respiremos hondo. Miremos para atrás con orgullo. Celebremos lo que fue, lo que somos y todo lo que todavía podemos ser. Porque cuando honramos nuestro camino, renovamos la energía para seguir.
Julieta Sullivan
Directora Independiente & Coach Ejecutiva de Mujeres en posiciones de liderazgo
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