Agreste: cuando la viña se convierte en legado habitable
Por Esteña Press
Habitar el paisaje como legado
La familia Bouza da un paso natural de la viña al desarrollo residencial, con un proyecto que propone vivir entre el cerro y el mar en sintonía con la naturaleza.
En qué momento la familia Bouza sintió que era tiempo de dar el paso de la viña a un proyecto residencial como Agreste Punta Negra?
Sentimos ese llamado hace años, cuando la gente que venía a la bodega y a Las Espinas nos decía: “yo viviría acá”. En algún punto entendimos que el paso natural era invitar no solo a brindar o a almorzar, sino a habitar este paisaje todos los días.
Cuando hablas de Agreste, ¿cómo lo definís en pocas palabras a alguien que nunca escuchó del proyecto?
Lo defino como un club de campo y mar, con lotes amplios para pocas familias que comparten nuestros mismos valores de respeto por la tierra. Para nosotros el lujo se expresa en apreciar el silencio, la calma y el paisaje.
Se suele decir que en Agreste “la naturaleza se vuelve legado”. ¿Qué significa eso en la práctica para ustedes?
Significa tomar decisiones para que el entorno se conserve en el tiempo: preservar el monte nativo, regular la arquitectura, evitar la masividad y cuidar que dentro de 30 o 40 años el paisaje siga siendo protagonista.
¿Por qué Punta Negra y la ladera del cerro Las Espinas eran el escenario lógico para este proyecto?
Porque es donde ya estábamos trabajando la tierra con la bodega y el restaurante. Conocemos cada pendiente, cada vista. Era coherente que el desarrollo residencial naciera donde ya existía una historia de cuidado y de vínculo con el lugar.
¿Qué encontraron en RCS Australis e INVERGROUP para elegirlos como socios en este proyecto?
Encontramos respeto por el entorno, visión de largo plazo y un estándar de calidad que no negocia los detalles. Nos aportan experiencia en el rubro luego de sus exitosos emprendimientos inmobiliarios tanto en Punta del Este como en el sur de Brasil.
¿Por qué apostaron a lotes amplios, de entorno a 4.000 m², y a pocas familias en lugar de un desarrollo más masivo?
Vemos a Agreste no como una urbanización sino como distintas familias habitando un espacio en común, un campo, en el cual los límites entre un lote y otro se funden. Para que se cumpliera con dicho objetivo era necesario contar con lotes amplios, en los cuales se preserve el hábitat para la fauna del lugar.
¿Qué tipo de arquitectura se imaginan para Agreste?
Imaginamos una arquitectura contemporánea, sobria, integrada al cerro, con materiales nobles y paletas naturales. El reglamento busca evitar lo estridente o desproporcionado y asegurar que la armonía del conjunto se mantenga en el tiempo.
¿Qué papel juegan las amenidades —club house, senderos, huerta, propuesta ecuestre, canchas deportivas, gimnasio y servicio de playa— en la experiencia cotidiana de las familias?
Son la infraestructura que facilita dicho estilo de vida: el club house como punto de encuentro, las áreas de deporte para el movimiento y bienestar, la huerta y los senderos para bajar el ritmo, cabalgatas para continuar conectado con la naturaleza, el servicio de playa para extender el campo hacia el mar.
¿En qué etapa se encuentra hoy el proyecto y cuáles son los próximos hitos importantes en el corto plazo?
Nos encontramos en la etapa de pre-lanzamiento, dando a conocer el proyecto a quienes nos visitan y concretando las primeras ventas que por suerte ya son un número muy importante. En breve vamos a estar realizando el lanzamiento oficial del proyecto.
Para quien está leyendo esta nota y siente curiosidad, ¿cuál sería el mejor “primer paso” para conocer Agreste de verdad?
A quien tenga curiosidad lo invito a venir a conocer, es un lugar que es difícil explicar si no se está en el lugar y se lo vive. Venir sin apuro, a recorrerlo, pasar por el showroom para explicarle los detalles del mismo y si se quiere luego tomarse una copa de vino o almorzar en Las Espinas.
¿Cómo te gustaría que se cuente Agreste dentro de 10 o 20 años?
Agreste surge como un proyecto pensado en el largo plazo, llevamos muchos años trabajando en el mismo antes de llegar al punto en el que nos encontramos hoy. Creemos que todo ese trabajo nos preparó de buena manera para poder anticipar y prever el desarrollo del mismo en los próximos años. Estoy convencida de que Agreste va a continuar con la esencia y los pilares con los que lo soñamos pero se irán agregando los granitos de arena aportados por cada uno de los habitantes de este lugar.
Si tuvieras que resumir el espíritu de Agreste en una sola frase, ¿cuál sería?
Creo que Agreste nos permite volver a habitar el espacio de forma consciente, en sintonía con la naturaleza sin perder la comodidad, en un entorno irrepetible.

















