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Porqué caminar, si puedes volar

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Mario Alonso Puig llega a Uruguay con una charla que invita a sanar el cansancio emocional y liderar con propósito, reconectando con lo esencial.

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Porqué Caminar, si puedes volar

Así es el nombre de la conferencia que dará Mario Alonso Puig en Uruguay, se va a presentar el día 27 de Mayo en la sala Fabini del Sodre a las 19:00 hs. Y el 28 con un seminario de Mindfulness en el Hotel Cottage.

En esta charla exclusiva para Esteña Press, comparte una mirada amorosa y lúcida sobre el momento que vivimos, el agotamiento emocional, el liderazgo con propósito y la necesidad de reconectar con lo esencial para crear una vida más plena y consciente.

Entrevista a Mario Alonso Puig

Volvés a Uruguay en un contexto global desafiante y a la vez de gran transformación interior. ¿Qué percibís hoy en las personas cuando venís a países como Uruguay?

Cada vez que vuelvo a Uruguay a pesar de la distancia que lo separa de España, siento que vuelvo a casa. En ese sentido solo puedo expresar mi gratitud por el recibimiento tan cálido que siempre me dan los uruguayos.

Yo creo que el mundo entero está en una situación de crisis profunda en lo institucional, personal y social, y creo que esa es efectivamente la antes de un despertar, como decir al poeta libanés Khalil Gibran “en todo invierno que soporta el corazón hay una primavera por despertar y que detrás de la noche más oscura está la promesa de un precioso”.

Muchas personas sienten agotamiento emocional, incluso cuando “todo parece estar bien”. ¿Qué está pasando a nivel neurológico y emocional?

Efectivamente hoy en día es muy común encontrarse con personas que padecen lo que se llama el síndrome de burn out, un agotamiento mental, físico, anímico. Y esto tiene que ver con una forma de vivir que ha reducido el impacto del humanismo en nuestra vida. Hay una falta de empatía, de compasión, nos hemos convertido en una sociedad muy enfocada en lo material, en lo que se puede medir, pesar, utilizar, y no estamos tan abiertos al asombro, al sobrecogimiento y a esa experiencia que muchas veces solo da la contemplación.

Nosotros necesitamos cuidar de nuestro cuerpo, mente y espíritu. Cuidar de nuestra mente implica no permitir que ese ruido mental, que esa cacofonía que no para impacte en nuestras vidas. Cuidar del espíritu quiere decir conectar mucho más con el silencio, con la introspección, conectar profundamente con los demás, no desde el juicio sino desde el interés, curiosidad, pregunta y la escucha atenta, interesada y paciente.

Punta del Este es hoy un polo de emprendedores, empresarios y líderes que eligen vivir y crear desde aquí. ¿Qué tipo de liderazgo necesita este nuevo tiempo?

El propósito ha tenido siempre profunda importancia en el ser humano. Sabemos profundamente que cuando tenemos un propósito, un para qué, emergen energías y capacidades que de otra manera estarían dormidas. Y efectivamente, hoy los empresarios, líderes y cualquier persona que quiera generar nuevas oportunidades necesita encontrar ese para qué hace cada día eso que está haciendo. Ese para qué es exigente, pero lo que no impone es la perfección, sino que invita a una mejora continua, a una evolución, a un descubrir qué cosas podríamos estar haciendo que no estamos haciendo. Por tanto, efectivamente, tanto la vía de los emprendedores, empresarios y cualquier persona que quiera mejorar como ser humano es exigente, pero esta exigencia no debería estar asociada a un estrés crónico, ansiedad, angustia o a la sensación de que nunca se alcanza lo que uno quiere alcanzar, sino que ha de ir asociada a una serenidad, persistencia y una paciencia que no es sino adaptarse al ritmo natural de las cosas.

Sos médico, neurocientífico y divulgador, pero también hablás de conciencia y trascendencia. ¿La ciencia se está acercando finalmente a lo espiritual?

La ciencia nunca ha estado enfrentada a la espiritualidad si una corriente filosófica que amparándose en la ciencia sostiene que sólo puede ampararse aquello que la ciencia puede medir. Sin embargo, cada vez hay más científicos e investigadores que se interesan por esta dimensión de nuestra existencia que quizá no es tan fácil de medir pero sí es más fácil de sentir.

Nosotros hoy sabemos que cuando una persona tiene un propósito, cuando una persona quiere contribuir al bien general, cuando una persona siente esa luz interna que la guía, hay cambios en su fisiología, hay cambios en el funcionamiento del cerebro que hablan de cómo nosotros no podemos considerar esta dimensión desde únicamente el punto de vista de lo mental o corporal sino que tenemos que incluir también lo espiritual.

Sabemos también que cuando una persona se conecta con esa dimensión puede experimentar sanaciones que ni siquiera la psicología o la psicoterapia más avanzada puede lograr.

¿Qué señales del cuerpo solemos ignorar y que podrían evitarnos crisis mayores?

El cuerpo constantemente nos manda señales para pararnos, para recuperarnos, renovarnos. Muchas veces la irritación sostenida, falta de ilusión, el agotamiento permanente o incluso la aparición de una enfermedad son señales del cuerpo que nos invitan a parar, mirar hacia dentro y descubrir qué es aquello que podemos cambiar en nuestras vidas.

Y por supuesto, la respiración juega un papel fundamental en la regulación espiritual y mental. Sabemos que una persona cuando está llena de ansiedad respira con la parte alta de los pulmones, utiliza los músculos intercostales; sin embargo, cuando uno empieza a respirar con el abdomen de forma más tranquila y sosegada mejora el mundo afectivo, la ira se reduce, el miedo y todas esas emociones que a veces nos generan tanto sufrimiento bajan la intensidad. Y se sabe además que hay cambios bioquímicos y profundos a nivel cerebral cuando nosotros utilizamos la respiración para la regulación de nuestras propias emociones.

En una cultura que premia la velocidad, ¿qué valor tiene hoy detenerse?

Efectivamente nuestra sociedad premia la velocidad, movimiento, el no parar y a veces no le da tanta importancia lo que es el avanzar, porque uno puede moverse mucho y avanzar muy poco. Efectivamente hace falta un gesto de soberanía personal, autoconocimiento y valentía para entender que a veces hay momentos que uno tiene que parar para recuperar. De hecho sabemos perfectamente que el sistema de recuperación del organismo puede entrar y hacer su labor cuando nos detenemos y damos esa oportunidad para recuperarnos.

Si una persona siente que “vive en automático”, ¿cuál sería el primer paso para volver a habitar su vida?

Yo creo que la pregunta más importante que nos podríamos hacer de vez en cuando es: ¿para qué estoy haciendo esto?, ¿cuál es la verdadera razón por la que estoy haciendo esto?, ¿cuál es el sentido y el propósito por el que lo hago? Y a veces nos daremos cuenta que estamos haciendo cosas que tienen apenas sentido y que estamos dejando de hacer cosas que si las hiciéramos nos ayudaría a mejorar nuestra vida y a ayudar a otras personas a mejorar las suyas.

Si tuvieras que dejarle una idea semilla a quienes te van a leer este verano en Punta del Este, ¿cuál sería?

Si yo pudiera dejar un mensaje, una semilla a quienes me estarán leyendo este verano en Punta del Este sería que celebren el estar vivos, que le presten más atención a lo que tienen que a lo que les falta, a lo que han logrado sobre aquello que no han conseguido en su vida, que sepan disfrutar de esas pequeñas cosas que nos pasan en nuestra vida que las damos por supuesto y que no sabremos hasta cuándo podremos disfrutarla, que aprovechen de sus amistades, que se cuiden y cuiden a otras personas y que descubran que al final la vida es un tesoro, con sus momentos difíciles, con sus momentos llenos de ilusión, que sepamos plenamente apreciar la vida.

Después de tantos años estudiando la mente humana, ¿qué es lo que más cuidás hoy en tu propia vida?

Lo que yo he aprendido fundamentalmente en décadas en las que he estudiado la mente humana y el porqué hacemos lo que hacemos es que lo importante es entender que lo fundamental es la conciencia, es nuestra capacidad de ver y que nosotros no podemos ver si la mente no muestra algo que en ese momento no estamos viendo. Es como si la mente fuera el ojo y la conciencia una linterna que arroja suave luz en una habitación oscura, por eso es tan importante entrenar la atención para saber enfocarla hacia aquellos lugares que cuando se iluminan nos permiten hacer extraordinarios descubrimientos y pueden llevar nuestra vida hacia el siguiente nivel.

Para mí, la curiosidad ha sido algo fundamental a lo largo de nuestra vida, porque cuando hablamos de nosotros los seres humanos, hablamos de una dimensión que no tiene límite final, por esto nunca hay que considerarse un experto, siempre tener esa mentalidad de principiante, de estudiante que cada vez aprende más cosas nuevas.

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